20 octubre, 2017 | Coaching, PNL & Hipnosis Ericksoniana |

El mapa no es el territorio

La realidad no existe. Sólo existe tu interpretación de la realidad.

Los seres humanos somos capaces de hacer una representación de un territorio. Por ejemplo, podemos dibujar una isla. Y a esa imagen la llamamos mapa. Obviamente, ese mapa está representando al territorio, pero NO es el territorio. Ese mapa representa la isla, pero NO es la isla.

Igual nos ocurre con el resto de la realidad del mundo. Cada persona construye su mapa sobre quien es ella y cómo es el mundo que le rodea. Pero ese mapa NO es la realidad, tan solo es nuestra interpretación de la realidad.

Este es uno de los principios de la Programación Neurolingüística (PNL) y, como muchos de los contenidos de la PNL, viene del trabajo de Milton Erickson, conocido psiquiatra americano. Veamos en que consiste, cómo afecta a nuestras vidas. Como impacta sobre nuestros problemas y soluciones, sobre nuestro bienestar.

 

En nuestra cabeza, la realidad no existe. Tan solo existe nuestra interpretación de la realidad, nuestro “mapa”.

Cada persona tiene su mapa del mundo que es único, distinto de todos los demás mapas de las demás personas. Porque cada ser humano es único, en su estructura física, genética, en su historia familiar, en su propia historia de vida y todo eso es lo que nutre su mapa.

Nuestro mapa nos condiciona

Nuestro mapa nos condiciona. La historia que me cuento sobre cómo soy yo y cómo es el mundo en el que vivo, me condiciona. Condiciona mi vida, las cosas que hago y las que dejo de hacer. Lo que creo que puedo hacer y lo que no. A veces, tu mapa puede potenciar tu desarrollo como persona. Y a veces tu mapa puede limitarte.

Lo que nos limita no es tanto la realidad cómo el modo en que nosotros percibimos la realidad, la forma en que la interpretamos. Cómo nos vemos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea es lo que marca la diferencia. Es decir, lo que nos limita no es tanto nuestra “realidad” como nuestro “mapa” de ella.

En especial, la clave está en las opciones que percibimos como disponibles para nosotros según nuestro mapa. Los mapas más “sabios” o “efectivos” son aquellos que ponen a nuestra disposición la más amplia y rica gama de posibilidades, opciones, oportunidades, alternativas… Así que uno de los objetivos del coaching es ampliar nuestros mapas. Este objetivo es compartido con la PNL y el trabajo ericksoniano, a los que aludí al inicio del artículo.

 

Quedarse fijado en una sola opción es el problema

Es habitual que el cliente llegue a la consulta porque se ha quedado fijado en una sola opción. Esa que ya ha probado sin éxito. No ve otras alternativas. Y si la toxina es haberse quedado fijado en una sola opción, ¿cuál es el antídoto?: abrirse a más opciones entre las que poder elegir. Abrirse a nuevas alternativas que le den bienestar.

Si sólo tienes una opción, te obsesionas. Si tienes dos, tienes un dilema. Y si tienes tres o más, puedes elegir. Así le gusta explicarlo a mi colega y amigo, Luis Bueno. Lo cierto es que, a partir de tres opciones, la mente empieza a relajarse.

¿Qué necesitamos hacer para ver más allá? Para encontrar esas otras opciones que pueden darnos bienestar y que seguro que andan a nuestro alrededor, aunque no las estemos viendo todavía. ¿Cómo podemos pasar de ver una sola opción a ver varias alternativas?

¿Cuál es la solución?

Las personas potencialmente tienen, dentro de sí, todos los recursos que necesitan para actuar de forma eficaz. El cliente entra por la puerta con su limitación, pero también con todo su potencial. Vienen los dos juntos. Ambos están en su interior. La función del coach es acompañar al cliente a conectar con sus recursos, con todo su potencial, para aplicarlo a solucionar su problema, a conseguir su objetivo.

El cambio viene cuando somos capaces de poner en acción los recursos adecuados (o activar los recursos potenciales adecuados) que ya están dentro de la persona para aplicarlos a un contexto determinado (a resolver un problema dado), creando así nuevas opciones disponibles (ampliando su mapa). (Dilts y DeLoizer)

Primero necesitamos conectar con nuestros recursos para después, desde ahí, abrirnos a nuevas opciones de bienestar. No encontraremos nuevas alternativas si antes no hemos conectado con nuestros recursos.

La conexión con tus recursos es lo que cambia todo

Cuando te reconectas con tus recursos, tu perspectiva del asunto cambia. Dejas de sentirte pequeño al lado del problema. Empiezas a sentirte más grande a su lado, capaz de manejarlo. Ya no te abruma, es algo que puedes sostener razonablemente. Deja de ser un problema y se transforma en un reto. La clave está en volver a conectar con todo nuestro potencial.

En coaching partimos de la base o presuposición de que cada ser humano tiene en su interior los recursos que necesita para superar su problema. El coaching tomó este principio de la PNL que, a su vez, lo adoptó del psiquiatra Milton Erickson.

Erickson fue el primero en decir esto. Su idea era que la mente no consciente del ser humano es un almacén de recursos que guarda todo nuestro potencial. Y podemos elicitar esos recursos para traerlos al aquí y ahora y aplicarlos a generar nuevas opciones disponibles para superar el problema o desafío que la vida nos trae.

Y recuerda, el lenguaje es importante

Y también quiero recordar aquí la importancia del lenguaje a la hora de crear nuestro mapa del mundo, a la hora de construir esa historia sobre “quien soy yo y como es el mundo que me rodea”. El lenguaje que empleamos conforma nuestro mapa y, a la vez, nuestro mapa conforma el lenguaje que utilizamos. Se retroalimentan. Y con el lenguaje podemos abrir puertas o podemos cerrarlas. Poner consciencia en ello, puede ayudarnos a mantenernos abiertos… Abiertos a ese mundo cuántico de todas las posibilidades.

A veces, puede ocurrir que ya hayamos abandonado un viejo patrón “pero” sin darnos cuenta nos sigamos contando la vieja historia de siempre, sin haberla actualizado… Sin haberla sustituido por esa nueva historia que ya está aquí, que ya ha empezado a existir… Es como si después de reescribir nuestra historia sobre quiénes somos y como es el mundo que nos rodea (nuestro mapa), se nos olvidara dar al botón de actualizar nuestro programa informático a la nueva versión disponible… Y actualizar el software, te permitirá mantener en el tiempo tus nuevas aperturas conquistadas.

 

Un abrazo de corazón,

Ana F Luna

PCC Coach y Máster en Psicoterapia

Consulta y formación

 

Referencias bibliográficas:

El mapa no es el territorio. Presuposiciones de la PNL. Enciclopedia de PNL sistémica y PNL de nuevo código Robert Dilts y Judith DeLoizer.

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